Piensa en una situación reciente (puede ser laboral, familiar o personal) donde tuviste una conversación importante. Reflexiona: ¿practicaste la escucha activa o te enfocaste más en responder rápidamente?
En tu participación:
Describe brevemente la situación (sin dar detalles confidenciales).
Explica cómo reaccionaste en ese momento.
Comparte qué hubieras hecho diferente aplicando los elementos de la escucha activa (atención plena, empatía, reformular, etc.).
💡 La idea es que tu experiencia sirva de aprendizaje para los demás y, al leer las respuestas de tus compañeros, puedas descubrir nuevas formas de mejorar tu manera de escuchar.